Violentos enfrentamientos entre neonazis y antifascistas en Charlottesville (Estados Unidos)

La celebración de una marcha de supremacistas blancos en Charlottesville (Virginia), reunidos bajo el lema ‘Unir a la derecha’, ha derivado en violentos enfrentamientos entre los manifestantes neonazis y grupos de antifascistas que marchaban en protesta por la convocatoria. Las autoridades de la localidad han decretado el estado de emergencia.

La policía ha intervenido en varios puntos con gas lacrimógeno y todavía se desconoce el número de heridos, según la prensa local. Las confrontaciones han comenzado cuando ambos grupos se dirigían al Parque de la Emancipación, en el centro de la ciudad, pese a que todavía no había comenzado la marcha. En las imágenes se puede ver a personas portando armas de fuego y palos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha condenado este sábado “todo lo que representa el odio” y llamó a la “unidad” de todos los estadounidenses, tras los enfrentamientos violentos en la marcha supremacista blanca.

La marcha protesta por la retirada de una estatua homenaje al general confederado Robert E. Lee y ya causó enfrentamientos violentos en la víspera. Un grupo de los manifestantes acudió anoche al campus de la Universidad de Virginia, con sede en Charlottesville, con antorchas para celebrar la decisión de un juez federal de permitir la manifestación, lo que desembocó en choques violentos con estudiantes, en los que tuvo que intervenir la policía.

Con cánticos de “Las vidas de los blancos importan”, los manifestantes se concentraron ante una estatua de Thomas Jefferson, uno de los padres fundadores de Estados Unidos.

Jason Kessler, organizador de la marcha, subrayó en un comunicado que se trata de defender la Primera Enmienda de la Constitución que protege la libertad de expresión y respaldar a “los grandes hombres blancos que están siendo difamados, calumniados y derribados en Estados Unidos”.

Entre opositores y manifestantes, se espera que se reúnan en la pequeña ciudad a 300 kilómetros al suroeste de Washington más de 2.000 personas en el que es descrito como “el mayor encuentro de odio de su clase en décadas en Estados Unidos”, según el Southern Poverty Law Center, un grupo que investiga a los grupos que fomentan la violencia racial. Se han desplegado más de 1.000 agentes de seguridad estatales, y el gobernador del estado, el demócrata Terry McAuliffe, instó a los ciudadanos a mantenerse alejados del acto, que se desarrollará en el Emancipation Park de la ciudad.