Un hijo de Trump y Wikileaks intercambiaron mensajes durante la campaña

Donald Trump Jr., el hijo mayor del presidente estadounidense, intercambió mensajes con Wikileaks durante la campaña a la Casa Blanca de hace un año, según reconoció él mismo este lunes por la noche.

Las comunicaciones, a través de mensajes privados en Twitter, empezaron semanas antes de las elecciones, en septiembre de 2016, al mismo tiempo que Wikileaks filtraba documentos “hackeados” del Comité Nacional Demócrata.

La noticia se conoció gracias a un artículo en The Atlantic, que obtuvo los mensajes de fuentes del Congreso de EEUU. Habían sido entregados por Trump a una de las investigaciones que se están produciendo en el legislativo sobre la posible interferencia rusa en la campaña electoral.  

En los mensajes, a los que Trump sólo responde en algunas ocasiones, Wikileaks –de la que se cree que su cuenta en Twitter está gestionada directamente por Julian Assange–, urge al hijo del presidente a difundir los documentos “hackeados” y propone algunas ideas como no reconocer los resultados de los comicios en el caso de que ganara la demócrata Hillary Clinton.

En uno de los mensajes, Trump Jr. se interesa por rumores de una nueva filtración de Wikileaks de documentos relacionados con Clinton: “¿Qué hay detrás de los rumores sobre una filtración este próximo miércoles?”.

A ese mensaje del 3 de octubre Wikileaks responde el día 12: “Hola Donald, qué bueno verte a ti y a tu padre hablando sobre nuestras publicaciones”.

En ese mismo mensaje, Wikileaks aconseja que Trump (padre) incluya en sus tuits un enlace con los documentos pirateados al jefe de campaña de Clinton, John Podesta.

A los pocos minutos de recibir este mensaje, el entonces candidato Trump criticó en Twitter la poca repercusión en medios estadounidenses de “la increíble información proporcionada por Wikileaks”. Dos días después, Trump Jr. compartió con sus seguidores en Twitter el enlace que Wikileaks le había proporcionado.

El 16 de diciembre de 2016, más de un mes después de la victoria electoral de Donald Trump, Wikileaks llegó a pedir a su hijo que el presidente electo propusiera al Gobierno australiano que nombrara a Julian Assange como embajador en EEUU. 

Durante la campaña, el equipo de Trump, incluido su actual vicepresidente, Mike Pence, negó contacto alguno con Wikileaks.

El abogado de Trump Jr., Alan Futerfas, dijo a The Washington Post este lunes que los mensajes de su cliente fueron “inofensivos” y motivados por la curiosidad por saber qué publicaría Wikileaks.

Tras la publicación del artículo por The Atlantic, Trump Jr. publicó en Twitter el lunes la cadena de mensajes completa “que los comités del Congreso han decidido filtrar de forma selectiva”.

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, dijo por su parte “no poder confirmar” la autenticidad de los mensajes ya que su organización “no guarda esos registros”, y añadió que en las conversaciones divulgadas por Trump Jr. “falta contexto”.

Para justificar la conversación con el hijo de Trump, Assange dijo que Wikileaks es “muy eficaz” a la hora de convencer a gente en puestos altos de que les interesa difundir los enlaces con la información obtenida por la organización. Por esa misma razón, propuso a Trump Jr. que hiciera públicos los emails sobre su reunión con una abogada rusa, que supuestamente tenía información dañina contra Clinton, cosa que Trump Jr. hizo poco después.