Tensión en Maldivas por los enfrentamientos entre el presidente y el Tribunal Supremo

Maldivas ha vivido una jornada de tensión por la negativa del su presidente, Abdulla Yameen, a cumplir con la decisión del Tribunal Supremo de rehabilitar a doce diputados y anular la condena contra nueve opositores, entre ellos el expresidente exiliado en Londres Mohamed Nasheed.

El mandatario envió hoy tres cartas a la máxima instancia judicial maldiva en la que advierte sobre la peligrosas consecuencias de implementar la orden, ya que “podría llevar potencialmente a socavar la supremacía de la Constitución” y en la que pide al máximo tribunal que revise su decisión.

La máxima instancia judicial anuló el jueves las condenas contra los nueve acusados y ordenó un nuevo juicio y la liberación de los encarcelados porque, anotó, fueron condenados tras investigaciones “motivadas políticamente” y jueces “indebidamente influenciados”, decisión inesperada que ha dejado en incertidumbre al país.

En las cartas, difundidas en la pagina web de la Presidencia maldiva, Yameen critica que la decisión del Supremo ha desencadenado la inestabilidad en el archipiélago y que la anulación de las condenadas y la petición de nuevos juicios podría derivar en que soliciten lo mismo “convictos por homicidio, robo o abuso de niños”.

“Ha derivado en una intrusión en los poderes reguladores del Estado, la alteración de las funciones otorgadas por la Constitución a las instituciones del Estado y la vulneración de la seguridad nacional y el interés público”, aseguró Yameen en una de las cartas.

Por su parte, los parlamentarios de la oposición, que con la decisión del Supremo recuperaría la mayoría en el Parlamento, llamaron a la comunidad internacional a que “hagan todo lo que esté en su poder” para presionar al Gobierno de Yameen y cumpla así con la decisión del Supremo.

En una carta difundida por del Partido Democrático Maldivo (MDP) de Nasheed, los 37 diputados opositores del Parlamento manifiestan su temor de que “el rechazo del Gobierno a implementar la decisión del Supremo, la violencia policial y el aumento de la militarización del país pueda escalar hasta desencadenar disturbios civiles y violencia por todo el país”.

El embajador británico en Maldivas, James Dauris, explicó en Twitter que ha hablado con el presidente del Supremo maldivo, Uz Abdulla Saeed, y este le dijo que están bajo “enorme presión”.

El embajador estadounidense en las Maldivas, Atul Keshap, y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) también instaron durante los últimos días al Gobierno maldivo a que respete la decisión de la máxima instancia judicial.

La oposición en el Parlamento también presentó ayer una moción de censura contra los ministros de Interior y Defensa y el fiscal general, entre otros, por obstruir la decisión judicial.

La primera sesión del año del Parlamento prevista para hoy se suspendió el sábado “por motivos de seguridad”.

El expresidente Nasheed, el primero elegido democráticamente en el país, fue condenado por la detención ilegal de un juez durante su mandato en un polémico y mediático proceso, que su formación siempre denunció que había estado plagado de irregularidades.

La decisión de la máxima instancia judicial maldiva abre la puerta a que Nasheed regrese al archipiélago y se presente como candidato de unidad de la oposición en las próximas elecciones generales, previstas para agosto.