Pekín prohíbe grupos de más de 10 extranjeros en bares de la zona universitaria

La Policía de Pekín ha prohibido la presencia de más de diez extranjeros en cafeterías y bares de la zona universitaria de Wudaokou durante los fines de semana hasta que termine la Asamblea Nacional Popular (ANP), que estos días se celebra en la capital.

“Hasta el próximo 22 de marzo, todos los viernes y sábados por la noche, según lo han solicitado las autoridades locales, solo podemos permitir un máximo de diez extranjeros a la vez en nuestro establecimiento”, detalla una nota colgada en un bar de la zona.

Una trabajadora del establecimiento explicó a Efe que tras la ANP todo volverá a la normalidad y la limitación dejará de ser efectiva.

“Apreciamos su comprensión durante estos tiempos de desafíos”, añade el aviso, que también ha sido distribuido en otros bares y restaurantes de Wudaokou, una zona que reúne un gran número de institutos de investigación y universidades, como la Universidad de Pekín.

Una empleada de uno de estos bares manifestó al diario South China Morning Post que hace unos días agentes de la Policía se presentaron en el local para informar de la prohibición y, desde entonces, han regresado en varias ocasiones para controlar que se cumplía.

“Nos dijeron que si no lo cumplíamos, cerrarían nuestro negocio inmediatamente”, añadió.

Algunos estudiantes de la Universidad de Pekín ya han criticado la medida, que consideran “discriminatoria” porque solo va dirigida a los extranjeros, aunque en sintonía con el aumento del control gubernamental sobre la población durante la cita anual de la ANP, el máximo órgano legislativo chino.

Sin embargo, fuentes de la comisaría de la zona negaron al diario que se haya limitado el número de extranjeros en los bares, aunque reconocieron que sí han pedido que se controle el aforo en hora punta.

La responsable de una conocida cadena de restaurantes en Sanlitun, una de las zonas comerciales y de ocio más populares de la capital, aseguró hoy a Efe que de momento no han recibido ningún tipo de indicación similar de las autoridades.

No obstante, reconoció que durante citas políticas importantes suelen emitir prohibiciones de este tipo, como ocurrió en el XIX Congreso del Partido Comunista celebrado el pasado octubre, cuando les obligaron a suspender la tradicional fiesta de Halloween.

Entonces, muchos restaurantes y bares tuvieron que cerrar sus puertas durante el decisivo congreso en el que se reforzó la figura del presidente Xi Jinping al nivel de Mao Zedong, padre de la china comunista.

El afán del Gobierno por tener todo bajo control afecta, especialmente, a los sectores más críticos, y muchos activistas chinos han sido obligados a dejar Pekín para evitar que molesten durante esta cita en la que se ha aprobado, por ejemplo, que Xi pueda ser presidente de por vida.