Olivia de Havilland demanda a “Feud” por falsear y usar su imagen sin permiso

La actriz Olivia de Havilland, una leyenda de Hollywood que este sábado cumplirá 101 años, demandó a la serie “Feud” por la imagen falsa y sin su permiso que se mostró de ella en este show televisivo que relata la famosa rivalidad entre las estrellas Joan Crawford y Bette Davis.

De Havilland es la única persona con vida de las que aparecen reflejadas en “Feud” y su papel fue interpretado por la actriz Catherine Zeta-Jones.

“Feud”, una de las últimas apuestas del reputado productor y guionista Ryan Murphy (“American Horror Story”, “Glee”), contó con el protagonismo de Jessica Lange (Joan Crawford) y Susan Sarandon (Bette Davis).

Según la denuncia presentada hoy en un juzgado federal de Los Ángeles, De Havilland acusa a los responsables de la serie de poner en su boca frases que nunca dijo y de inventar situaciones que nunca tuvieron lugar, sin contar con su autorización y bajo la apariencia de que son hechos reales.

Por ejemplo, la demanda se refiere a un pasaje de “Feud” en el que el personaje de Olivia de Havilland, interpretado por Zeta-Jones, da una entrevista en los Óscar de 1978 “que nunca ocurrió” y en la que todas sus declaraciones sobre Joan Crawford y Bette Davis “son falsas”.

Como agravante, la denunciante subraya que los productores de la serie trataron de dar el máximo realismo a la escena replicando al detalle la imagen y vestuario reales de De Havilland cuando asistió a esos galardones.

“Los acusados usurparon el nombre de Olivia de Havilland, su retrato e identidad sin su permiso y los usaron falsamente para explotar sus propios intereses comerciales”, añade la demanda, que considera que “Feud” crea la impresión de que la actriz fue “hipócrita” y “vendió cotilleos” para promocionarse en los Óscar.

En otro apartado de los cuestionados por la denuncia, la serie “Feud” enseña a De Havilland llamando “puta” a Joan Fontaine, su hermana en la vida real y con quien tuvo, en efecto, una célebre enemistad.

Sin embargo, De Havilland sostiene en su acusación que ese “ofensivo término” va en contra de su reputación de “buenos modales, clase y amabilidad”, y asegura que nunca se refirió a su hermana “con semejante vulgaridad”.

La demanda subraya que, a lo largo de su carrera, De Havilland ha destacado por mantenerse “categóricamente” al margen de los “típicos cotilleos de Hollywood” y por proteger su intimidad e imagen pública.

“Olivia de Havilland ha construido una reputación profesional por su integridad, honestidad, generosidad, sacrificio y dignidad”, asegura la denuncia.

Considerada como una de las últimas estrellas del cine clásico, De Havilland cumplirá este sábado 101 años tras ser nombrada Dama del Imperio Británico hace apenas dos semanas.

Muy conocida por su participación en “Gone with the Wind” (1939), De Havilland, que se especializó en papeles de mujer dulce y amable, cuenta con dos Óscar por “To Each His Own” (1946) y “The Heiress” (1949).

La intérprete no es una novata en cuanto a litigios legales, ya que fue una de las primeras actrices en desafiar y derrotar al todopoderoso sistema de los grandes estudios por las abusivas condiciones laborales a las que estaban sometidos los artistas en la era del Hollywood clásico.

De Havilland reclamó a Warner Bros. en los años 40 que le dieran acceso a otro tipo de personajes, pero el estudio respondió dejándola sin empleo y sueldo.

Por miedo a más represalias judiciales, ninguna otra compañía se atrevió a ofrecerle trabajo y la actriz estuvo tres años sin aparecer en ningún filme hasta que venció en los tribunales.