Miles de argentinos muestran su rechazo a las reformas que impulsa Macri

Miles de personas, convocadas por sindicatos y partidos de izquierda, se manifestaron hoy en Buenos Aires para mostrar su rechazo al programa de reformas laboral, tributaria y de pensiones que pretende llevar a cabo el Gobierno argentino.

Los manifestantes confluyeron desde distintos puntos hasta concentrarse frente al Congreso nacional, que hoy empezó a debatir las modificaciones de las jubilaciones, a las que se pretende ligar al ciclo económico, y fiscal, para llevar a cabo una bajada de las aportaciones patronales y reducir así los costes laborales.

Además de estas reformas, para hacer la economía argentina más “competitiva”, como defiende el Gobierno, se prepara una reforma laboral para reducir la indemnización por despido, crear un fondo con aportaciones regulares para hacer frente al pago de las indemnizaciones y fijar año de plazo de amnistía para que los empresarios regularicen contratos en negro.

Otros puntos son el establecimiento de un “banco de horas” que permita compensar las horas extraordinarias en vez de añadirlas al salario, la limitación del tiempo para iniciar juicios laborales, la supresión de la irrenunciabilidad de derechos y la eliminación de responsabilidad para empresas por otras compañías subcontratadas.

Según dijo a Efe el diputado de la ciudad de Buenos Aires por el Frente de Izquierda Nicolás Núñez, el Ejecutivo argentino aplica estas medidas “porque dice que se lo demandan los empresarios del resto del mundo para invertir en el país”.

Núñez consideró la reforma laboral como la “central” de las que persigue el presidente, Mauricio Macri, y aseguró que “viene a recortar derechos históricos de los trabajadores argentinos” y a “garantizar a las empresas sus ganancias”.

El legislador porteño dijo que la reforma de las pensiones “ataca los derechos de los jubilados”, al considerar que va hacia un “recorte” de las cantidades que recibirán los pensionistas; y denunció que el Gobierno también pretende llevar a cabo miles de despidos en las administraciones públicas.

En la misma línea, Guillermo Pacgnini, secretario general de Cicop, el gremio de trabajadores de la salud de la provincia de Buenos Aires, declaró a Efe que el proyecto del presidente Macri “tiene varias caras”, la primera de ellas “es que quiere hacer retroceder a los trabajadores 100 años en materia de derecho laboral”.

También, prosiguió Pacagnini, la reforma de las pensiones “liquida el sistema” de jubilación, y “está estimulando la vuelta de la jubilación privada” a Argentina, agregó.

Por último, el líder sindical se quejó de que la reforma tributaria significa “una transferencia de recursos muy importante desde los sectores que menos tienen hacia las corporaciones más poderosas”.

Sin embargo, los proyectos de Macri, fortalecido políticamente tras la victoria gobernante en las legislativas del mes pasado, no han obtenido un rechazo tan claro por parte del sindicato mayoritario, la Confederación General del Trabajo (CGT), que -a costa del surgimiento de tensiones internas- ya ha comenzado a negociar con el Gobierno a cambio de suavizar algunos aspectos.

Algunos sectores importantes de la CGT, el histórico gremio peronista, estuvieron presentes en la concentración, y prometieron “dar pelea en la calle” contra las reformas e incluso advirtieron de que los políticos que las apoyen puedan sufrir escraches.

En ese sentido, el sindicalista Guillermo Pacagnini declaró que “espera” que la afluencia masiva a la marcha sea “una señal para esos dirigentes que han traicionado” a los trabajadores, al abrirse a dar el visto bueno a las reformas.