Matthew Bourne se estrena en España con una antología de su divertida danza

El coreógrafo preferido de los británicos, Matthew Bourne, creador de un “Lago de los cisnes” interpretado solo por hombres, debuta en España con “Early Adventures”, tres de sus icónicas obras, creadas a finales de los 80 y con las que espera, dice a EFE, conmover y hacer reír al público español.

Bourne (1960), que se considera un “outsider” entre la danza y el teatro, está de celebración por el treinta cumpleaños de su compañía, “New Adventures”, y ha decidido festejarlo incluyendo a España en sus giras: a partir del día 15 estará cuatro días en los Teatros del Canal, que lo trae en colaboración con el British Council.

La obra, con música de la época, incluye las piezas tempranas que lanzaron la carrera del coreógrafo y la unión de éstas conforma un triple programa representado con viñetas sobre temas como la niñez (“Watch with mother”), el carácter inglés desde una época pasada (Town & Country) y francés (“The infernal galop”).

“Es interesante ver que hay muchas ideas, tanto conceptuales como coreográficas, de mis obras posteriores que se encuentran en estas obras tempranas”, afirma quien puede presumir de ser el autor de la producción de ballet que más tiempo ha permanecido en cartel en el mundo, “El lago de los cisnes”.

Bourne, el único director británico que ha conseguido alzarse con un premio Tony al mejor coreógrafo y al mejor director de musical, asegura que el espectáculo es culturalmente “muy inglés” pero eso no le asusta y espera una buena respuesta por parte del público español.

En cualquier caso, asegura, él y la compañía estarán “muy atentos” a la reacción de los espectadores y, si es preciso, adaptarán lo que hacen: “es muy importante para nosotros que pasen una velada estupenda”.

Las piezas son un buen resumen del irreverente y “maravillosamente divertido” estilo del británico con el que llena teatros en todo el mundo y ante el que, asegura, no hace falta “saber nada”, solo “tener el espíritu abierto”.

La clave, explica Bourne, cinco veces ganador del premio Olivier, es “contar una buena historia, con personajes con los que cualquiera pueda identificarse” y todo se resume en principios “buenos, sencillos y tradicionales”.

Lo cierto, admite, es que menos del 10 por ciento de sus espectadores “es público de ballet”, es más bien aquel que asiste al teatro a ver musicales o al cine a ver películas, y asegura que obras como “Billy Elliot” han contribuido mucho a popularizar lo que él hace.

El público que le sigue, dice, ha aumentado notablemente en estas tres últimas décadas: “cuando empezamos me maravillaba que aparecieran en el teatro cincuenta personas y ahora cada año aumenta y tenemos más espectáculos que ninguna compañía de danza del mundo”.

“Lo interesante es que hemos educado al público a lo largo de los años de modo que espera algo diferente. Esta forma de trabajar no siempre es fácil o simple, pero nuestro público actual queda decepcionado si la obra no le interpela o sorprende”.

El coreógrafo señala que todos encuentran “algo” en sus obras y que los jóvenes y los gays -“Town and country” es bastante rupturista en ese sentido- le siguen porque las historias que se cuentan les “inspiran” y “se sienten identificados con ellas”, a la vez que la gente de más edad “agradece” que haya muchas referencias culturales y cierta “nostalgia”.

“Todas las obras tienen una línea más cómica pero con momentos de verdadera emoción y anhelo agridulce”, ha explicado Bourne, que añade que “el equilibrio entre humor y tragedia” es algo que siempre ha explorado en sus obras narrativas más extensas.

El diseñador Lez Brotheston, estrecho colaborador de Bourne, firma el vestuario y la escenografía de las piezas que trae a España.