La sequía descubre bajo la mayor presa de Cuba sitio aborigen del siglo XVI

Un asentamiento de aborígenes cubanos del siglo XVI fue descubierto por la intensa sequía que hizo bajar el nivel de las aguas de la presa Zaza, la mayor de Cuba, en la provincia central de Sancti Spíritus, revelaron hoy medios locales.

En la margen izquierda del río Yayabo, que desemboca en esa presa, fueron encontrados materiales traídos por los españoles durante la conquista y colonización de las poblaciones indígenas en esta región central de la isla, explicó el jefe del Gabinete de Arqueología de la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos de Sancti Spíritus, Orlando Álvarez de la Paz.

En este sitio arqueológico fueron hallados fragmentos de cerámica mayólica Columbia Liso y Caparra Azul, junto a otros de botijas, dos herraduras de caballo y algunos clavos, contó Álvarez de la Paz al periódico provincial “Escambray”.

Como elemento más relevante de la colección resaltó una punta de lanza de hierro, única de su tipo hallada en contextos del siglo XVI en Sancti Spíritus.

En el lugar aparecieron porciones de un disco de barro donde los aborígenes de grupos agricultores cubanos cocinaban, así como elementos de redes de pescar y piedra tallada, junto a otras evidencias de su presencia en el sitio.

Los especialistas involucrados en la investigación indicaron que estas revelaciones se corresponden con la vieja hipótesis de historiadores que sitúan el punto fundacional del poblado de Sancti Spíritus entre los arroyos de La Botella y Pueblo Viejo (hoy Puente Palo).

Señalaron que ese es justo el enclave donde convergían elementos probatorios del contacto entre indios y españoles en la época en la que los últimos se asentaron en ese territorio.

Este descubrimiento tuvo lugar durante el VII Taller de Arqueología Aborigen y Colonial, iniciado en abril para concluir en el presente mes.

El arqueólogo cubano explicó que en tres expediciones anteriores a esa zona, realizadas entre el 30 de abril y el 19 de mayo pasados, se localizaron más de una treintena de nuevas estaciones arqueológicas, casi la mitad de las cuales eran aborígenes, en tanto que otras contenían piezas de entre los siglos XVII y XIX.

Álvarez de la Paz indicó que faltan por ejecutarse otras incursiones a la cuenca de inundación de la presa Zaza, donde hay áreas “inexploradas y potencialmente relevantes”.

El artículo recuerda que durante 2009 y 2010 fueron localizadas unas 170 estaciones en las orillas de los ríos Tuinicú, Zaza, Yayabo y otros afluentes.

También con estos hallazgos se recupera un importante conjunto de pruebas materiales de alto valor patrimonial en la zona, que usualmente permanece bajo agua.

El embalse Zaza, con una cortina de 3.300 metros de largo, 40 metros de altura al descubierto y una capacidad de 1.020 millones de metros cúbicos de agua, se encuentra al 11 por ciento, su nivel más bajo de las últimos tres décadas, y ofrece uno de los aspectos más visibles de los estragos de la severa sequía que afecta a Cuba.