La nueva directora de la CIA ordenó el uso del ‘waterboarding’ contra presos de Al-Qaeda en una cárcel de Tailandia

La nueva directora de la CIA, Gina Cheri Haspel, fue la encargada de supervisar la tortura de sospechosos de terrorismo en el año 2002 en una prisión secreta de Tailandia. El nuevo movimiento político de Donald Trump, en el que ha cesado a Tillerson y colocado a Mike Pompeo a las riendas de la Secretaría de Estado, ha elevado a Haspel a la dirección de la CIA. Por primera vez en la historia de la agencia, una mujer será su directora.

La actual número dos de la agencia de inteligencia, Gina Haspel, ocupará ahora la dirección. “Gina Haspel, la directora adjunta de la CIA, será la nominada para reemplazar al director Pompeo y será la primera directora mujer en la historia de la agencia, lo que supone un hito histórico”, ha señalado el presidente.

Gina Haspel tiene 61 años y una amplia carrera en la inteligencia estadounidense, ingresó en la CIA en 1985. Hace justo un año, Donald Trump la nombró directora adjunta de la CIA. Muchos vieron este ascenso como la prueba de que la Administración Trump quería rostros amigos dentro de la agencia, funcionarios con una mirada menos rígida hacia uno de los capítulos más oscuros de la historia de EEUU. Las torturas contra supuestos terroristas.

Aunque muchos exdirectores y trabajadores de la CIA reconocieron su culpabilidad en cuanto al uso de los extremos métodos de interrogatorio, Trump ha dicho en diferentes ocasiones que la tortura funciona. Durante una entrevista con ABC News, el multimillonario dijo que sus jefes de inteligencia avalaban el uso de técnicas como el “ahogamiento simulado” en la lucha contra el terrorismo.

Esta fue precisamente la técnica que Haspel supervisó en un centro de detención exterior de la CIA ubicado en Tailandia. Allí, supervisó brutales interrogatorios a dos detenidos, Abu Zubaydah y Abd al Rahim al-Nashiri, tal y como apuntaba el New York Times hace un año.

La Unión Americana de Libertades Civiles ya criticó su nombramiento como número dos de la CIA. “El señor Pompeo debe explicar al pueblo estadounidense cómo promociona a alguien supuestamente involucrado en un lugar en el que se produjo tortura”.

En el año 2015, el Senado de Estados Unidos destapó los horrores que había llevado a cabo la CIA. La cámara desclasificó un resumen sobre las técnicas de interrogatorio a prisioneros durante la Administración Bush.