La e-SIM del Gear S2 y el futuro de las conexiones

La e-SIM del Gear S2 y el futuro de las conexiones

El nuevo smartwatch de Samsung es uno de los primeros ejemplos del mundo conectado que hoy se comienza a desarrollar.

El nuevo smartwatch de Samsung se acaba de presentar, y aunque su hardware y sistema operativo establecen claras diferencias frente a sus competidores en Android Wear, creo que lo más interesante es lo que nos dice del futuro a través de lo que brinda en el presente.

El Gear S2 incluye en su interior una SIM embebida y electrónica que, a diferencia de las SIM de plástico tradicionales, no ata al usuario a ninguna red o proveedor.

“Los usuarios pueden escoger el modelo Gear S2 con conectividad 3G que incorpora la primera e-SIM con capacidad de voz para realizar acciones rápidas sin estar cerca de tu smartphone” se asegura en el blog de Samsung Electronics Co., Ltd. SamsungTomorrow.

Ya hemos visto acercamientos a esta idea de reemplazar un objeto físico y que sólo crea barreras por algo completamente transparente, inmediato y preparado para la nueva era que estamos a punto de comenzar donde el Internet de las Cosas, las operadoras y las compañías tecnológicas deberán ir en la misma dirección para afrontar los retos que se plantean en la actualidad.

El término “e-SIM” está relacionado con un nuevo estándar en desarrollo y promocionado por la GSMA, asociación que representa a todas las operadoras de conexión inalámbrica del mundo. Será una tarjeta embebida que no se podrá o necesitará ser sacada del dispositivo y que cuenta como gran ventaja la conveniencia e, incluso, necesidad en muchas aplicaciones del futuro cuando conectemos el mundo (IoT y machine-to-machine). El FinancialTimes publicó que las compañías tecnológicas ya están negociando su implementación junto a la GSMA y proveedores más importantes del mundo.

La información alojada en esta tarjeta embebida será reescribible por cualquier operador, lo que significa que cualquier usuario podrá cambiar de operadora en segundos gracias al software de ese dispositivo o a través de cualquier otra vía. No necesitarás una nueva SIM, no tendrás que esperar horas o días en cambiar tu conexión a la red a través de una nueva operadora y, como clave en el IoT, no tendrás que cambiar la SIM.

En un weareable tiene aún menos sentido estar atado a un operador, tener que hacer portabilidades e insertar una nueva tarjeta de plástico, aún tiene menos sentido hacerlo en dispositivos siempre conectados de recopilación de datos y envío a la nube o servicio de tratamientos. Por eso, para un mundo en el que los coches conectados y autónomos y las ciudades inteligentes sean una realidad, necesitamos no sólo de conexiones con una latencia casi nula y velocidades de transferencia muy altas (las futuras conexiones 5G), sino que necesitamos que los usuarios, empresas, weareables, máquinas, coches y ciudades puedan conectarse sin limitaciones propias de la era previa a los smartphones y las conexiones de alta velocidad.

El Gear S2 de Samsung es sólo uno de los primeros pasos hacía un futuro lleno de desafíos donde gobiernos, operadoras, compañías tecnológicas y proveedores de servicios y usuarios tienen todos un papel protagónista.