La Armada argentina revela que hubo una explosión en la última localización del submarino desaparecido

La Armada Argentina ha asegurado que se registró un “evento anómalo singular corto, violento y no nuclear consistente con una explosión” en la zona en la que el submarino argentino ARA San Juan desapareció hace ocho días en el océano Atlántico con 44 tripulantes a bordo.

Según el capitán de navío Enrique Balbi, el embajador de Argentina en Austria, Rafael Grossi, experto nuclear, señaló en una comunicación con el Gobierno que la “anomalía hidroacústica” registrada el miércoles 15 de noviembre en la zona en la que se reportó por última vez el sumergible, fue “un evento anómalo singular corto violento y no nuclear consistente con una explosión”.

El pasado lunes, el capitán de navío Gabriel Galeazzi explicó a la prensa que el miércoles de la desaparición del submarino el buque había comunicado que había sufrido una avería eléctrica en sus baterías, algo que, según dijo en ese momento la fuerza argentina, no tendría por qué haber afectado al funcionamiento del submarino.

44 tripulantes en peligro

La esperanza de hallar con vida a los 44 tripulantes se desvanece a medida de que pasan las horas, pese a la intensa búsqueda y la ayuda enviada por 13 países de todo el mundo.

Tras una semana desde que el submarino de la Armada se comunicó por última vez, familiares y amigos vieron mermadas sus esperanzas al escuchar al capitán de navío Enrique Balbi, portavoz de la fuerza naval, que ha advertido que se está en una fase “crítica” en cuanto a la disponibilidad de oxígeno y ha señalado que, por el momento, no se ha establecido “ningún tipo de contacto” con ellos.

“Si no renovaron el aire tienen 7 días de oxígeno, pero dentro del submarino tiene botellones y cápsulas que les darían algo más de tiempo”, ha asegurado el exvicealmirante Antonio Mozzarelli, que participó en la inspección de una de las reparaciones efectuadas en el submarino en el año 2014.

El ARA San Juan partió el lunes 13 de noviembre del sureño puerto de Ushuaia y se dirigía de regreso a su base, en la localidad de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, adonde debía haber llegado entre el domingo y lunes pasados. El submarino nunca llegó a su destino y desapareció del mapa.

El viernes pasado la Armada Argentina confirmó que reportó por última vez su posición en la zona del Golfo San Jorge, en la Patagonia argentina, la madrugada del miércoles, por lo que, pasadas 48 horas sin tener comunicación con la nave, se decidió activar el protocolo de búsqueda.