Jamiroquai revive los noventa y da el salto al futuro en Chile con Automaton

Los británicos de Jamiroquai transportaron hoy al futuro a los miles de fanáticos chilenos, cómplices de los líderes del funk y ahora más pegados al electropop que se encandilaron con un concierto lleno de luces y espectacularidad.

La banda encabezada por Jason “Jay” Kay retornó con fecha única a Santiago para presentar su último disco de estudio, “Automaton”(2017), que con doce temas pone fin a siete años de receso de los ingleses.

La noche del sábado arrancó con el reciente “Shake It On”, que calentó los motores para luego dar paso a “Little L”, la número uno y más aclamada en el ranking personal de varios de los allí presentes.

Los 15.000 asistentes que colmaron el Movistar Arena danzaron por unas dos horas al compás de siete músicos y tres coristas, en tránsito por los 25 años de carrera de Jamiroquai, que esta jornada mostró solo una pincelada de su larga historia en 16 temas.

Siguió el concierto con “Automaton”, que da nombre a su recién nacida placa, y que demuestra que los londinenses “lo lograron de nuevo”, esta vez con una mezcla de pop, funk electrónico y sintetizadores.

Las decenas de focos que rodearon el escenario y el tocado futurista diseño del alemán y genio de la mecatrónica Moritz Waldemeyer, no fueron casualidad en esta presentación, ya que el octavo disco se inspira en la tecnología y el terreno ganado por la inteligencia artificial.

El mismo Kay reconoció a la revista Billboard que los humanos “estamos empezando a olvidar las cosas más agradables, simples y elocuentes de la vida y nuestro entorno, incluida nuestra relación con unos a otros”.

“Ahora vamos a ir hacia atrás”, anunció Kay antes de ondear la bandera chilena y entonar las letras de “The Kids”, una canción que habla sobre los derechos de los niños y su estatus social en el mundo.

Jamiroquai, que ha vendido unos 30 millones de álbumes desde su origen en 1992, revivió en Chile éxitos como “Runaway”, “Love Foolosophy” y “Space Cowboy”, polémico y reconocido himno que emula “un viaje cósmico” en el que “todo está bien” bajo los efectos del cannabis.

Con “Cosmic Girl” y “Alright”, el vocalista cautivó a los nostálgicos de los años noventa, que se hicieron sentir en gritos y palmas, e hicieron eco de la temporada dorada de la banda, que convirtió su tercer título “Travelling Without Moving”(1996) en el disco de funk más vendido en la historia, según los Guinness World Records.

A sus 47 años, el líder de la agrupación demostró que se mantiene vigente a un cuarto de siglo de su debut en la escena musical, pese a un resfriado que lo llevó al hospital solo unas horas antes de aparecer en el escenario.

Semanas atrás una operación a la columna y un catarro también habían afectado al artista durante su gira por Europa, y sembró la duda entre sus fieles respecto de la continuidad de sus presentaciones.

En este cuarto reencuentro con el público chileno desde su última visita en 2013, hubo además alusiones al cambio climático y a los efectos nocivos para el planeta, con mensajes emitidos a través de pantallas gigantes que buscaban concienciar a los asistentes.

La banda, que se ha hecho de numerosos premios en dos décadas, coronó esta presentación al interpretar la siempre contagiosa “Deeper Underground”, incluida en la banda sonora de la película “Godzilla”, que dejó a los asistentes pidiendo un poco más de ese ecléctico funk antes de cerrar la cita.

“Feliz navidad, son la mejor audiencia en todo el mundo”, vociferó esta noche Kay a modo de despedida, tras haber iluminado la noche santiaguina y cerrado la temporada anual de recitales del país sudamericano.