Francia gastará más en educación en 2018, pese a la rebaja del gasto público

El ministro francés de Educación, Jean-Michel Blanquer, aseguró hoy que su departamento verá incrementado su presupuesto en 2018, pese al recorte del gasto público que prepara el Gobierno para compatibilizar las rebajas fiscales y el cumplimiento de los objetivos de déficit.

“El presupuesto de la Educación Nacional va a aumentar” el año próximo, destacó Blanquer en una entrevista radio-televisada por “BFMTV” y “RMC”, en la que aunque no quiso precisar cuánto, señaló que se superarán los 50.000 millones de euros de dotación.

El ministro, que también concedió otra entrevista al diario económico “Les Echos” para hacer ese anuncio, insistió en que “no se trata de poner medios por poner medios” sino de “tener una política de calidad” y que la prioridad será la educación primaria.

La medida estrella es el desdoblamiento de las clases en las llamadas “redes de educación prioritaria” (barrios con acumulación de problemas sociales), con lo que tendrán generalmente 12 alumnos (en algunos 13 ó 14).

El titular de Educación avanzó que este año habrá 2.500 de esas clases con un número de alumnos reducido.

Otra de las medidas estrella es una evaluación durante el primer trimestre del nivel de lectura de los niños con la idea de prestar rápidamente una “atención particular para los alumnos con un primer retraso”.

El alza de la partida presupuestaria en educación se suma al reiterado durante este verano por el presidente francés, Emmanuel Macron, para la defensa, otra de las prioridades de su Gobierno.

En cualquier caso, el ministro de Hacienda, Gérald Darmanin que coordina la preparación del presupuesto de 2018, reconoció hoy en la emisora “Europe 1” que el gasto público va a disminuir, aunque al mismo tiempo hizo hincapié en que eso no impedirá “proteger a los más débiles” con medidas para aumentar el poder adquisitivo y disminuir tasas.

Esta mañana Macron reúne a los miembros de su Ejecutivo para un seminario de inicio del curso político en un contexto difícil para él a la vista de la fuerte caída de popularidad que han puesto en evidencia las encuestas de los últimos días.

Según una de ellas, elaborada por el instituto demoscópico Odoxa y publicada hoy por la radio “RTL”, el 63 % de los franceses no tienen confianza en él para sacar adelante su prometida reforma laboral, cuyos principales puntos se precisarán el próximo jueves.