Elon Musk va a la cueva de Tailandia con su submarino y los equipos de rescate le dicen que no sirve

El fundador de Tesla y SpaceX, Elon Musk, se ha personado en Tailandia para asistir en el rescate de las cinco personas que todavía están atrapadas en la cueva. El físico ha llevado hasta la zona el mini-submarino que ha estado desarrollando específicamente para el rescate, ofreciéndolo al dispositivo de salvamento.

“El ‘mini-sub’ está listo si se necesita”, anunció este martes en su cuenta de Twitter, donde también compartió una serie de fotografías del exterior de la cueva. En referencia al equipo de fútbol en el que jugaban los menores atrapados, Musk ha nombrado a este dispositivo con el mismo nombre: Wild Boar.

Aunque el equipo de rescate ha rechazado usar el producto de Musk para continuar con sus labores, el fundador de Tesla ha insistido en dejarlo en la zona por si puede “ser útil en el futuro”.

Según informan medios locales, el líder del equipo de rescate, Narongsak Osottanakorn, ha explicado que el submarino de Musk no funcionará: “No es práctico para nuestra misión”. Aunque ha admitido que es “tecnológicamente avanzado y complejo” ha matizado que no pueden “introducirlo en la cueva” para rescatar a los menores. 

A través de un portavoz, el primer ministro de Tailandia, el oficial militar Prayut Chan-o-cha, ha mostrado su agradecimiento a la disposición de Musk, así como que viajara a la región para visitar la zona. 

El diseño del submarino

El aparato consiste en una cápsula metálica con forma de bala alargada y capacidad para transportar un niño. El submarino estaría conectado a unos tubos por los que entraría el oxigeno necesario para completar la travesía hasta la entrada de la gruta.

“El diseño está basado en los comentarios de equipos de buceo. Cuenta con acceso para el oxígeno en la parte frontal y en la trasera, que tiene forma de cono”, explicó Musk hace unos días, asegurando estar recibiendo recomendaciones desde Tailandia, aunque, a la luz de lo sucedido, parece que no han sido suficientes.

Debido al tamaño del artefacto, el entrenador del equipo -único adulto del grupo que se sumió en la gruta- tendría que salir por sus propios medios.

El plan de Musk consistía en que dos buzos expertos trasladaran la cápsula, que cuenta con varios asideros, elaborados para que puedan ajustarse una serie de correas que llevarían los submarinistas atadas a sus cinturas, mientras en su interior es trasladado un menor.