El Partido Socialista francés rechaza apoyar al nuevo Gobierno de Macron

El Partido Socialista francés (PS), que atraviesa una aguda crisis patente tras las últimas elecciones presidenciales y legislativas, no dará su confianza al nuevo Gobierno del jefe del Estado, Emmanuel Macron, y se sitúa en la oposición.

Al término de una reunión de su consejo nacional, el PS presentó hoy una resolución en la que indicó que esta legislatura actuará “con doble constancia sobre las reformas que presente el Ejecutivo: contribuyendo a lo que sirva el interés general y dando voz a los que esperan una sociedad más justa y fraterna”.

Sin concretar de forma precisa lo que eso significa, afirmó que se sitúa “claramente en la oposición al Gobierno de Edouard Philippe”, el primer ministro francés, y que no votará la moción de confianza a la se someterá su gabinete el próximo 4 de julio en la Asamblea Nacional.

Eso no significa que la mayoría vaya a votar en contra y, así, una parte importante de los 34 diputados que el PS obtuvo en los comicios legislativos del 11 y el 18 de junio (frente a los 295 en la anterior legislatura) podría abstenerse.

En su resolución, la formación justificó su posición en la defensa de “la justicia social, sin la cual no puede haber progreso”.

Resaltó que se opone “al retroceso de la protección de los asalariados, al debilitamiento de los servicios públicos, a que se cuestione la refundación de la escuela o de la justicia social”.

Más en concreto, precisó que al margen de la anunciada ley de moralización de la política, que considera “en la continuidad de lo que se hizo en el precedente quinquenio” -cuando el presidente era el socialista François Hollande, “el PS no puede reconocerse en las medidas anunciadas o ya iniciadas por el Gobierno” de Emmanuel Macron y Edouard Philippe.

Los socialistas franceses, que se dividieron de forma aparentemente irreversible durante el mandato de Hollande, en el que Macron fue ministro, sufrieron un varapalo en las presidenciales con la descalificación en primera vuelta de su candidato, Benoît Hamon con sólo un 6,4 % de los votos, sobre un fondo de luchas intestinas.