El Canal de Panamá “tiene mucho que hacer” en materia de igualdad de género

La empresa que gestiona el Canal de Panamá “tiene mucho que hacer” en materia de igualdad de género, ya que la gran mayoría de sus trabajadores son hombres, afirmó hoy en la capital panameña una alta ejecutiva de la vía interoceánica.

“Soy la primera y única mujer en ocupar una de las once vicepresidencias del Canal”, indicó la vicepresidencia de Ingeniería y Administración de Programas de la ruta acuática, Ilya Espino de Marotta.

La directiva, quien participó este lunes en un foro en la capital panameña sobre liderazgo femenino organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dijo que solo el 10 % de las cerca de 600 personas que tiene a su cargo son mujeres.

Espino de Marotta, quien fue además la principal responsable de la ampliación del Canal, defendió la existencia de cuotas en las empresas porque “cuando hay un hombre y una mujer con la misma capacidad, se suele escoger al hombre”.

Durante la construcción del proyecto, inaugurado en junio de 2016, la ingeniera se hizo especialmente famosa por usar un casco y un chaleco de color rosa para reivindicar la igualdad de género dentro de la obra y visibilizar la presencia de mujeres en un “mundo de hombres”.

Junto a Espino de Marotta, también participaron en el foro la vicealcaldesa de la capital panameña, Raisa Banfield, la chef panameña Cuquita de Calvo y la empresaria inmobiliaria Ana María Vallarino.

“América Latina necesita un mayor desarrollo institucional, educacional y de comportamiento para tratar de posicionar mejor a la mujer desde el punto de vista social”, indicó por su parte la representante del BID en Panamá, Gina Montiel.

A pesar de que el porcentaje de mujeres que participa en el mercado laboral en Latinoamérica y el Caribe se ha incrementado en un 7 % en las últimas dos décadas hasta alcanzar el 53 %, las desigualdades persisten, según las estadísticas más recientes del BID.

Para las mujeres es cinco veces más difícil conseguir un trabajo a tiempo completo en lugar de la media jornada, y el 74 % de tareas no remuneradas en el hogar las llevan a cabo madres de familia en lugar de los padres.

Las dificultades son también mayores para las mujeres a la hora de emprender negocios: mientras que el 23 % de los negocios en Latinoamérica y el Caribe están comandados por mujeres, solo el 9 % de estos son grandes empresas, de acuerdo con los datos del organismo internacional.

Montiel aseguró, sin embargo, que los distintos movimientos feministas que han cobrado fuerza en los últimos meses pueden ayudar a la mujer latinoamericana a empoderarse.

“Se está gestando una conciencia a nivel global de que es necesario generar una agenda donde la mujer se va a sentir más apoyada para hablar de estos temas”, apuntó.