El argentino Federico Bianchini gana la Beca Michael Jacobs de crónica viajera

El cronista argentino Federico Bianchini ganó hoy la “Beca Michael Jacobs de crónica viajera” que otorgan cada año el Hay Festival de Cartagena y la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI).

Bianchini obtuvo la beca por su proyecto “Antártida: Donde el tiempo no pasa” y recibirá 5.000 dólares para financiar la tarea de investigación y escritura del proyecto de libro periodístico sobre ese tema, informó la FNPI en el Hay Festival que concluyó hoy.

El proyecto ganador fue seleccionado entre 97 trabajos de 19 países por un jurado compuesto por periodistas y escritores que además escogieron como finalistas a Patricio de la Paz, de Chile, y Yoe Suárez, de Cuba.

Según el jurado, reunido en Cartagena, el proyecto de Bianchini fue el ganador al considerar que “el autor busca acercarnos a un mundo desolado, la Antártida, que nos parece muy distante, a través de personajes de carne y hueso, que se emocionan, que lloran, que ríen, y cumple con una de las máximas de los viajeros. Abre una puerta a lo desconocido”.

Para elaborar el proyecto con el que ganó la beca, Bianchini estuvo durante un mes en el continente blanco.

Bianchini trabajó varios años en Clarín y en 2012 fue elegido por la FNPI para participar en el encuentro “Nuevos cronistas de Indias”. Al año siguiente ganó el premio Don Quijote, Rey de España con un perfil del juez de la Corte Raúl Zaffaroni, según la información.

Esta beca lleva el nombre del escritor y periodista Michael Jacobs, (Génova, Italia, 1952 – Londres, 2014), quien dedicó su vida a recorrer el mundo para narrarlo, siempre con curiosidad, alejado de prejuicios y con una narrativa exquisita.

Los miembros del jurado modificaron el nombre de la beca, que hasta ahora se llamaba “Beca Michael Jacobs para periodistas de viajes”, y sustituirlo por el de “Beca Michael Jacobs de crónica viajera”, agregó la FNPI.

Esto debido a que “el objetivo de este reconocimiento es incentivar a jóvenes periodistas a que viajen por el continente en busca de historias sobre las que informar, y para huir de la etiqueta ‘periodismo de viajes’, que según afirman, hace que algunos trabajos sean menos valorados por considerarlos textos de promoción turística”.