El año pasado solo se gastaron seis de cada 10 euros previstos para investigar: el nivel más bajo desde 2003

“Desgraciadamente no se puede decir, por los recursos que se le destinan, que se perciba un cambio en la tendencia del aprecio en que se tiene a la investigación”. Así de contundente se ha mostrado la Confederación de Sociedades Científicas de España con el actual Gobierno de Mariano Rajoy. En un informe que se presentó este miércoles, esta organización ha mostrado que el 61’7% del presupuesto de 2016 dedicado a investigación y desarrollo (I+D) no se gastó. Seis de cada 10 euros que se anunciaron para este sector, simplemente, no se invirtió. lo que supone que el pasado año se ha convertido en el de menor porcentaje de presupuesto ejecutado desde 2003.

Los datos publicados por la COSCE indican que se han dejado sin gastar unos 3.155 de los 5.797 millones de euros destinados a I+D, lo que supone que tan solo se ha invertido el 38% de los fondos programados, una caída muy significativa con respecto al año anterior, en el que se gastó casi el 52% del presupuesto. Este porcentaje de gasto no ha hecho más que disminuir en los últimos años, ya que en 2011 se ejecutó más de 57% del total presupuestado.

La mayor parte del presupuesto no ejecutado corresponde a las partidas de créditos financieros, que el pasado año ascendieron a más de 3.750 millones de euros. La no ejecución de este tipo de créditos es algo que la COSCE lleva denunciando año tras año desde hace más de una década. “Siguen siendo válidas las conclusiones expuestas en años anteriores, agravadas si cabe por la prolongada continuidad de las mismas que van afectando cada vez más profundamente al sistema de I+D+i”, señala el informe 

Sin embargo, este año el informe destaca también los cerca de 230 millones de euros de recursos no financieros que se quedaron sin utilizar (un 18% del total), que son aquellos de los que dependen directamente los proyectos de investigación desarrollados en las instituciones públicas, lo que según el presidente de la COSCE, Nazario Martín, “es especialmente preocupante, dada la escasez de recursos disponibles”.

El informe también destaca que el déficit acumulado desde el año 2009 por el sistema español de innovación puede cifrarse en más de 20.000 millones de euros, debido a “la sucesión de recortes presupuestarios encadenados desde ese año, que supuso el momento de mayor financiación de la ciencia”.

Perspectivas de gasto peores para 2017

El informe también destaca que, a pesar del importante aumento en volumen y en porcentaje de la no ejecución de los recursos financiaros en 2016, los presupuestos generales de este año han vuelto subir esta partida. Según denuncia el informe, “los remanentes de crédito son principalmente fondos financieros, pero a pesar de ello siguen manteniéndose como una parte sustancial del presupuesto de I+D”.

Además, recuerdan que las partidas de recursos no financieras, las que más se gastan, han sufrido este año un recorte de un 2,6% y que la caída de los presupuestos para I+D+i ha sido superior a la caída de los presupuestos generales, “lo que muestra la nula prioridad que tienen las políticas de ciencia”.

Los autores del informe también afirman que “en la mayoría de los países las cosas han discurrido de otra manera, destacando España por ser unos de los países de la OCDE donde más han caído los presupuestos de ciencia”.