Denuncian miles de enfermos en riesgo de muerte en Venezuela y piden medicinas

La Coalición por la Defensa del Derecho a la Salud y a la Vida de las Personas en Venezuela (Codevida), señala que “16.000 personas están en riesgo inminente de muerte por el cierre de las unidades de diálisis” y pide medicinas y tratamientos tras el fracaso del diálogo entre el gobierno y la oposición.

En un acto público celebrado hoy en Caracas, el portavoz de Codevida, Feliciano Reyna, leyó un comunicado en donde se explica que, además, “3.500 personas trasplantadas no tienen acceso a inmunosupresores y se enfrentan a un riesgo inmediato de rechazo de órganos”.

Se suman también que “5.660 mujeres con cáncer de mama diagnosticadas anualmente que no tienen acceso a quimioterapia y que, al menos, seis fallecen diariamente” por esta situación, y que “4.990 con hemofilia se encuentran privadas de factores de coagulación desde hace varios años” y sólo en 2017 murieron 22, mientras 270 “corren hoy el peligro de perder la vida”.

La casi totalidad de las 77.000 personas con VIH/sida que recibían tratamiento por parte del Estado en todo el país “han debido interrumpirlo y la falta de reactivos impide la realización de pruebas esenciales para monitorear (vigilar) su salud”, aseveró.

Codevida también denuncia que “comunidades indígenas enteras están siendo diezmadas por la situación de desnutrición y falta de tratamiento como está ocurriendo con el pueblo warao en el (estado oriental) Delta Amacuro”.

Las organizaciones de esta coalición rechazan las declaraciones del Gobierno venezolano “con las cuales se insiste en negar la situación de emergencia humanitaria por la que atraviesa el país y les hacemos directamente responsables de las muertes y severos daños a la salud”.

Decenas de personas que padecen de enfermedades crónicas y severas protestaron hoy en Caracas bajo el grito ·No queremos morir” para exigir al Gobierno de Nicolás Maduro que les proporcione los tratamientos médicos que pedía la oposición política en el marco del diálogo político que este miércoles fue suspendido.

El comunicado afirma que desde el 2013 se ha alertado sobre “la existencia de una “profunda crisis de atención sanitaria y nutricional” y advierte que en Venezuela se debe hablar desde 2016, de “una emergencia de características humanitarias” y que, en el marco del diálogo político que se suspendió ayer sin que se lograra ningún acuerdo, se habían presentado “mecanismos muy concretos” para superar esta crisis.

“Las personas con condiciones de salud crónicas dependientes de la salud pública han visto una interrupción casi absoluta del acceso a medicinas”, dice la nota.

Exigen aceptar la ayuda internacional ya que “el gobierno no puede alegar que se tiene la capacidad de solucionar la emergencia cuando las mismas autoridades han demostrado que no cuentan con los medios financieros, institucionales y técnicos para asistir a la población de forma perentoria” señala.

Codevida destaca que el Gobierno de Maduro, en vez de tomar medidas para aliviar la crisis, ha reducido de forma “drástica” los recursos para importaciones en salud y alimentación.