Cómo actuar ante la conjuntivitis

Conjuntivitis

Aunque no reviste gravedad ni deja secuelas, la conjuntivitis es uno de los procesos más incómodos, además de muy contagioso, que se pueden sufrir a nivel ocular, lo que lleva a ser uno de los motivos de consulta al especialista más frecuentes, sobre todo en esta época del año. Por ello, los profesionales de Innova Ocular Clínica Vila recuerdan en estos días algunos consejos para prevenir, tratar y evitar el contagio de esta inflamación de la conjuntiva (capa que reviste el interior del párpado y que cubre la parte blanca del ojo) y cuya aparición puede deberse a varias causas, lo que marca su clasificación. La conjuntivitis viral puede ser causada por diferentes virus, muchos de los cuales están asociados a infecciones de las vías respiratorias; mientras que la bacteriana, provocada por la infección de ciertas bacterias en el ojo, es la modalidad que más fácilmente se contagia y resulta muy frecuente en niños. Finalmente, la conjuntivitis alérgica está provocada por la reacción del organismo a sustancias como el polen, los ácaros del polvo, los pelos de los animales, las lentes de contacto, el líquido para limpiarlas o los cosméticos. Independientemente de su tipología, en cualquiera de los casos sus síntomas son relativamente fáciles de reconocer -aunque pueden variar según la causa-, siendo los más frecuentes el picazón y ardor de ojos, la sensación de cuerpo extraño o arena, el enrojecimiento o inflamación de la parte blanca del ojo o detrás del párpado, la mayor cantidad de lágrimas, la aparición de secreciones blancas, amarillentas o verdosas y de legañas y costras en ojos o pestañas, y una mayor sensibilidad a la luz. [insert page=’tratamientos-faciales-caseros-avalados-medicamente’ display=’template-relacionadas.php’]

Pautas de tratamiento

Las pautas de tratamiento a seguir también vienen dadas por la causa que genere la conjuntivitis. Aunque la conjuntivitis leve generalmente se cura sola, es bueno realizar una limpieza de los ojos y eliminar las secreciones con un paño limpio, agua hervida tibia o suero fisiológico. Las compresas frías y los analgésicos son igualmente útiles. En los casos más graves, el tratamiento médico (administración de colirio o gel antibiótico) debe ser prescrito por un oftalmólogo. Se debe acudir al especialista en los casos de enrojecimiento intenso, si causa problemas en la vista (sensibilidad a la luz, visión borrosa…), cuando va acompañada de dolor entre moderado y fuerte; si hay inflamación de la conjuntiva en un paciente inmunodeprimido; si los síntomas empeoran o continúan; ante la ausencia de mejora tras 48 horas de tratamiento de la conjuntivitis bacteriana con antibióticos; y si hay sospecha de una forma grave de conjuntivitis viral.

Reducción del contagio

Los expertos de IO Clínica Vila aconsejan también acudir a un centro especializado para prevenir complicaciones y contagios, dado su elevada tasa de transmisión, sobre todo en el caso de la tipología bacteriana. Así, limpiar la secreción alrededor del ojo varias veces al día, enjuagándose las manos antes y después y usando un paño limpio o una bola de algodón para limpiar el área del ojo; lavarse las manos también después de aplicar gotas o pomada para los ojos, y no utilizar el mismo envase de éstas para los ojos infectados que para los sanos, aun en la misma persona; y lavarse las manos frecuentemente con agua tibia y jabón o usar limpiadores para manos a base de alcohol, son algunas de las pautas básicas. Igualmente, es recomendable no usar lentes de contacto, lavar frecuentemente las gafas, evitar tocarse o restregarse los ojos y no realizar baños de inmersión. Finalmente, se deben lavar las fundas de almohadas, sábanas, paños y toallas con agua caliente y detergente, y enjuagarse las manos después de tocar estos artículos, que no deben ser compartidos por la persona afectada, como el maquillaje para ojos y cara, cepillos cosméticos, lentes de contacto y envases, ni tampoco, por supuesto, las gafas. Artículo original aquí.

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