Coco Chanel, un patrón de vanguardia que no quiso ser artista

La exposición “Coco Chanel. Más allá de la moda” bucea en la intimidad de este icono de la cultural popular del siglo XX para mostrar el universo artístico que la inspiró y acercar, con obras de Picasso, Dalí, Man Ray o Cecil Beaton a una artista empeñada en relegar la moda a la categoría de oficio.

“La moda no es un arte, es un oficio. Que el arte haga uso de la moda es más que suficiente para la gloria de la moda”. Gabrielle Chanel, eterna como sus aportaciones al actual concepto de moda, bebió de las vanguardias de su tiempo y buscó la inspiración en Man Ray, Picasso o Dalí, quizá sin saber que “su oficio” también revolucionaría la historia del arte.

La muestra “Coco Chanel. Más allá de la moda” ofrece en Granada un viaje por la trayectoria de la célebre creadora francesa centrado en los artistas que marcaron sus patrones, un círculo de referentes de casi todas las disciplinas que acompañaron a Gabrielle para que fuera más Coco.

Chanel impuso tendencias, rompió el corsé que literalmente marcaba el día a día de las mujeres de la primera década del siglo XX y modificó para siempre la simbología del color negro en la moda, pero fue además mecenas de artistas y se acomodó a la compañía de otros referentes para insuflar a la moda “rigor”.

“Con la muestra se ha querido hacer un recorrido por su vida relacionada con el arte para acercar la gran influencia que tuvo de los artistas de su época, de los más grandes”, ha explicado a Efe la comisaria de la muestra, María Toral.

Porque Chanel fue amiga de Dalí y Picasso, viajó a Italia con el muralista José María Sert, uno de los grandes artistas del siglo XX, para aprender de su mano la importancia del arte clásico que marcó sus modernos diseños, y financió la representación de “Edipo Rey” que ideó Jean Cocteau.

“La riqueza de la muestra consiste en que los vestidos o complementos que ella diseñaba se ven rodeados de obras de los mejores artistas del siglo XX”, ha apuntado Toral, que ha recalcado que los patrones de Coco lucen acompañados de fotos, pinturas o esculturas de artistas, casi un centenar de obras únicas que muestran además la intimidad de la diseñadora.

La imagen de las manos de Coco sobre uno de sus bocetos, las afamadas frases de la diseñadora, el diseño del apartamento parisino en el que se refugió, el hotel que convirtió en su hogar o las esculturas que inspiró conforman su universo más artístico.

“Abordamos una reivindicación de la persona y del personaje, una mujer que por encima de un estilo de moda pidió un espacio propio para la mujer y abrió un mundo cerrado, el de las costureras, el de las modistas, a las pasarelas”, ha explicado el director de CajaGranada Fundación, Diego Oliva.

La muestra, que expone en el centro de CajaGranada de Puerta Real más de 70 cuadros, esculturas, grabados y fotografías, siete vestidos y varios bolsos, zapatos y otras piezas de la colección Chanel, incide además en las intimidades y gustos que compartió con otros autores del siglo pasado.

Su pasión por el arte se convirtió en idilio amoroso con Apeles Fenosa, el escultor que abandonó España junto a Picasso y que también recurrió a Coco como musa para algunas de sus obras gracias a una complicidad que eternizó en 1939 el fotógrafo George Hoyningen-Huene con imágenes que se exhiben en la muestra.

La modista que renegó de ser artista financió al coreógrafo Serguéi Diaghilev o a Cocteau, costeó gastos del escultor Fenosa, por la intermediación de Picasso, ayudó al poeta dadaista Paul Elouard y compartió con el fotógrafo estadounidense Man Ray charlas con Dalí.

“Para ser irremplazable, uno debe buscar siempre ser diferente”. Y así, diferente, Gabrielle se convirtió en Coco Chanel y en la artista que dijo no ser.