Alemania propuso transporte gratis para combatir el smog y la medida ya está en debate

La fuerte presión de las demandas de la industria automotriz podría quedar en el pasado, en tanto Alemania planee dar transporte público a sus ciudades más contaminadas como un experimento para combatir los altos niveles de smog. Lo confirmó en conferencia de prensa el portavoz del gobierno Steffen Seibert, el 14 de febrero, al comentar la carta que envió el Ministro del Ambiente a la Unión Europea. “Estamos listos para dar el paso”, dijo Seibert. Alemania tiene razones para tomar una decisión rápida. La UE la amenazó con consecuencias económicas graves si el gobierno federal no controlaba la fuerte contaminación del aire. La canciller Angela Merkel, aclaró que la propuesta enviada a Bruselas era sólo una de las medidas que están evaluando en su conjunto para bajar el smog, sin embargo muchos parlamentarios ya están entusiastas, y buscan la forma en que pueda realmente tener un resultado exitoso. El alcalde de Bonn, Ashok Sridharan, una de las ciudades interesadas además de Mannhem, dijo a la agencia DPA que habçia que considerar que no habían autobuses suficientes para aplicar la medida de inmediato. “No conozco ningún fabricante capaz de entregar la cantidad de autobuses eléctricos que necesitamos”, dijo Sridharan, según Il Fatto Quotidiano. Pensar en transporte gratuito obliga a recordar la experiencia en Hasselt, Bélgica. Después de varios años la ciudad reintrodujo boletos pagados nuevamente, por la inestabilidad financiera. Fue una decisión considerada dolorosa para las personas afectadas, señaló la DW. Cuales serán las medidas adicionales que desarrollará Alemania aún están en estudio. En el día de hoy, una de las pocas ciudades en el mundo para establecer un proyecto similar es la capital de Estonia, Tallin. El experto en tráfico Oded Cats, que ha trabajado en el proyecto, explicó a DW que en su país los objetivos eran: hacer que los autobuses y trenes fueran más populares, reducir el tráfico vehicular y mejorar la movilidad de las personas desempleadas y de bajos ingresos. Como resultado en los dos primeros años pocos automovilistas pasaron al transporte público, y el aumento, de un 14% de viajeros correspondió a personas que tenían más necesidades.“Se ha llegado al último objetivo, creo. Muchas personas de bajos ingresos ahora viajan más”. Según Cats, si se quiere traspasar los automovilistas al transporte público, se necesita aplicar una buena calidad de transporte, para que la oferta sea atractiva. “También tenemos mucha evidencia, desde Tallin y muchos otros lugares, de que la forma más efectiva es aumentar el costo de usar el automóvil, que es el costo de cada viaje: precios de la gasolina, tarifas de estacionamiento y un peaje de la ciudad. Debe aumentar el costo de usar su automóvil”, dijo en la entrevista. Según el experto, “son los conductores los que deben pagar los efectos secundarios no deseados del tráfico de automóviles, como la contaminación del aire y las carreteras congestionadas”. “Solo cuando los conductores se enfrentan a los costos de su decisión, pueden decidir hacerlo (tomar un autobús). Y luego tiene que haber buenas alternativas en el transporte público”, señaló. Para la mayoría de los parlamentarios alemanes la medida en si sola no sería suficiente. Algunos proponen desmantelar gradualmente algunos carriles y reutilizarlos para el ciclismo. Otros señalan que la medida no debería dejar de lado la responsabilidad de modernizar los vehículos diesel: “No deben salirse con la suya con estas estafas”, dijo Christoph Nadler, “No hay razón para no aplicarlo en Munich” En general en las grandes ciudades el transporte público ha aumentado. En total en Munich, por ejemplo. se hicieron alrededor de 13 millones de kilómetros recorridos en autobús en 2016, dos veces más que diez años antes. En 1996 solo eran cinco millones, informa Sueddeutsche. El número de pasajeros se ha duplicado en estos 20 años a alrededor de 23 millones en 2016. Cada kilómetro de autobús costó 2,62 euros hace dos años, con un subsidio operativo de 1,23 euros. Para el gobierno local le significó en 2016 unos 16 millones de euros. Si el uso del transporte público fuera gratuito, tendría que haber desembolsado otros 18 millones, en el caso de 2016. Sin embargo los representantes de Munich no ven razón en los costos para rechazar tales planes, según Suedeutsche. “Incluso si esto tiene que ser financiado a través de un aumento en la recaudación del distrito, los viajes en autobús gratuitos serían una ventaja para las comunidades”, opinó Anne Ganssmüller-Maluche, parlamentaria de Munich.

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