Al menos un centenar de muertos por luchas armadas en la República Centroafricana

La escalada de enfrentamientos entre grupos armados en la zona de la localidad de Paoua, en el noroeste de la República Centroafricana, dejó al menos un centenar de muertos, 60.000 desplazados y unas 2.000 viviendas incendiadas desde el comienzo de este mes, informaron hoy fuentes oficiales.

Las luchas están protagonizadas mayoritariamente por los exrebeldes musulmanes Séléka, dirigidos por el general Mahamat Bahar del MPC (Movimiento Patriótico para Centroáfrica), y combatientes de la milicia cristiana Antibalaka y del movimiento Revolución y Justicia (RJ).

Según difundieron hoy autoridades de la localidad de Paoua, las cifras que ascienden ya a algo más de un centenar de muertos son provisionales.

“Desde el 2 de enero, integrantes Séléka ocupan las localidades de Bétoko, Bédaya, Bémal, Bébora y Gadoulou”, explicó a Efe Lucien Mbaïgotto, diputado de la primera circunscripción de la ciudad de Paoua.

Dado el impacto para los civiles y los graves daños materiales, las fuentes califican de alarmante la situación humanitaria en la región de Ouham-Pendé, donde se encuentra Paoua.

Las autoridades locales acusan, además, de “pasividad” a los cascos azules desplazados en la República Centroafricana y piden que se tomen medidas para neutralizar las luchas.

Por su parte, la misión de la ONU en el país (conocida como MINUSCA), aseguró a través de su portavoz, Vladimir Monteiro, que la presencia de los cascos azules en Paoua “ha permitido contener la situación y limitar la muerte de civiles inocentes”.

Ante la volatilidad creciente en Paoua en las últimas semanas, el Gobierno centroafricano envió en visita oficial a los ministros de Defensa, Marie-Noëlle Koyara, y de Seguridad, Henri Wanzé Linguissarat, quienes constataron que la zona se ha convertido en un “campo de batalla” (en palabras del titular de Seguridad) y que hay miles de personas necesitadas de ayuda humanitaria inmediata.

La República Centroafricana vive un complicado proceso de transición desde que en 2013 los rebeldes Séléka derrocaran al presidente François Bozizé, lo que desató una ola de violencia sectaria entre musulmanes y cristianos que ha causado miles de muertos.